¿Debe el hombre llegar a Marte?Estados Unidos ha propuesto colonizar la Luna en torno a 2020 y enviar humanos a Marte, pero muchos científicos creen que tales misiones, peligrosas y de elevado costo, son más bien cosa del pasado.
¿Debe el hombre llegar a Marte?
Estados Unidos ha propuesto colonizar la Luna en torno a 2020 y enviar humanos a Marte, pero muchos científicos creen que tales misiones, peligrosas y de elevado costo, son más bien cosa del pasado.
Los robots inteligentes y los satélites que se utilizan para investigar el planeta rojo, según ellos, hacen ya un buen trabajo y son mucho menos frágiles que el organismo humano.
Cincuenta años después de que Rusia lanzara al espacio el Sputnik, el primer satélite artificial, y 38 años después de que los estadounidenses enviaran a los dos primeros hombres a la Luna, la NASA ha elegido el polo sur de la Luna para fijar una base que sirva para explorar el sistema solar.
Marte es el objetivo prioritario, y en ese sentido está previsto que la nave Phoenix se pose en él y explore las llanuras del norte el próximo año, para ver si el planeta rojo es propicio para la vida humana.
En los últimos años, dos sondas de la agencia espacial norteamericana han recogido información muy útil desde la superficie de Marte, pero algunos científicos de la NASA consideran que aún no es suficiente.
"Quedan muchas décadas de aquí a que creemos robots equiparables a los humanos, incluso en los laboratorios. Y la robótica de laboratorio está unos 20 años por delante de la robótica espacial", advirtió recientemente Steve Squyres, profesor de astronomía en la Universidad de Cornell y el principal investigador de la misión Rover de investigación de Marte.
Por su parte, el director de la NASA, Michael Griffin, espera que el hombre pise Marte hacia 2037.
Un pronóstico que deja escépticos a muchos expertos del espacio. "Me sorprendería si lo lográramos en este siglo", dice Doug Millard, conservador del Museo de las Ciencias de Londres especializado en el espacio.
"Ir a la Luna fue casi como salir a nadar un rato con un tubo de buceo. El ir a Marte entra en otra magnitud totalmente diferente", añade, citando varias limitaciones.
La primera de ellas es el conjunto de riesgos que entraña un largo viaje espacial, a saber, la radiación cósmica, la ingravidez y la presión psicológica.
Otra importante cuestión es la financiación.
"Actualmente se puede montar una buena misión sin humanos por unos pocos cientos de millones de euros, pero en el caso de una misión habitada hablamos de muchos miles de millones", apunta Millard.
El Congreso estadounidense ya se ha mostrado reticente a financiar proyectos de tal envergadura.